Instalar el temporizador como aplicación ligera
Hasta ahora, dejar el temporizador «siempre a mano» dependía por completo de trucos del navegador: fijar la pestaña o usar la opción genérica de «añadir a pantalla de inicio», sin ninguna garantía de que funcionase igual en cada dispositivo. Eso ha cambiado: la página ahora registra un service worker propio la primera vez que se carga, y ese service worker guarda en caché la página para que, si vuelves a abrirla o la recargas sin conexión, siga respondiendo con el contenido ya visitado en lugar de mostrar un error de red.
El indicador visible de esto es el nuevo botón con el icono ⬇️ que aparece junto al botón de pantalla completa, arriba a la derecha. No siempre está visible: solo se muestra cuando el propio navegador decide que la página cumple las condiciones para instalarse y dispara el evento correspondiente. Cuando aparece, un solo clic abre el cuadro de instalación nativo del navegador; al confirmar, el temporizador queda instalado con su propio icono, separado de las demás pestañas, y el botón desaparece porque ya no hace falta.
Un ejemplo de uso, puramente ilustrativo: si sueles empezar la jornada con dos o tres pomodoros de trabajo profundo, tener el temporizador instalado como aplicación evita la fricción de escribir la URL o rebuscar entre pestañas del navegador cada mañana — abres el icono y ya tienes el ciclo de concentración listo para pulsar «Iniciar».
Guardar una tarea como plantilla reutilizable
Esto responde directamente a una limitación señalada en una entrada anterior de este blog: la lista de tareas no tenía forma de recordar una combinación habitual, así que cada sesión empezaba desde cero. Ahora, junto al icono de completado y al botón de eliminar de cada tarea, hay un tercer botón con el icono 📌 («Guardar como plantilla»). Al pulsarlo, el nombre de la tarea y su número de pomodoros estimados se guardan en una lista de plantillas independiente, visible bajo la lista de tareas del día.
Cada plantilla se muestra como una pequeña «chip» con el nombre, la estimación en pomodoros y dos acciones: «+ Añadir», que crea una tarea nueva en la lista activa con ese mismo nombre y estimación, lista para marcarse como activa y empezar a sumar rondas; y una ✕ para eliminar la plantilla si ya no la necesitas. El botón 📌 de la tarea original cambia de color cuando esa tarea ya tiene una plantilla guardada con el mismo nombre, para que sea fácil ver de un vistazo qué tareas ya están «plantilladas».
| Plantilla guardada | Estimación | Acción con «+ Añadir» |
|---|---|---|
| Bandeja de entrada | 1 🍅 | Crea la tarea con 1 pomodoro estimado |
| Tarea principal del día | 3 🍅 | Crea la tarea con 3 pomodoros estimados |
| Planificación de mañana | 1 🍅 | Crea la tarea con 1 pomodoro estimado |
La lista de plantillas guarda hasta 12 combinaciones; si guardas una más allá de ese límite, la más antigua se descarta automáticamente. Todo se almacena solo en el localStorage de tu navegador, igual que el resto de ajustes del temporizador —sin cuenta, sin servidor— así que las plantillas siguen ahí entre sesiones del mismo dispositivo, pero no se sincronizan a otro navegador u otro equipo.
Cómo se complementan ambas novedades
Por separado, cada novedad resuelve una fricción distinta: una es de acceso (llegar a la herramienta), la otra es de configuración (dejarla lista para trabajar). Combinadas, el flujo hipotético sería: abres el temporizador instalado desde su icono, pulsas «+ Añadir» en dos o tres plantillas que ya tenías guardadas de sesiones anteriores, marcas la primera como activa, y pulsas «Iniciar» — sin escribir un solo nombre de tarea ni buscar la pestaña correcta entre las demás abiertas.
Ninguna de las dos novedades cambia el resto de la herramienta: el ciclo pomodoro, el cronómetro, la cuenta atrás, la alarma y las estadísticas de concentración funcionan exactamente igual que antes. Son dos añadidos puntuales pensados para quienes ya usan el temporizador con cierta frecuencia y quieren reducir los pasos manuales alrededor del propio ciclo de concentración.