Paso 1: fija la potencia en kW antes de mirar el precio
Es tentador empezar directamente comparando precios de aparatos de 2,5 kW frente a 3,5 kW en una tienda online, pero ese orden se salta el paso que de verdad importa: si tu habitación necesita 3,5 kW y compras uno de 2,5 kW porque es más barato, el ahorro inicial se puede convertir en un gasto eléctrico mayor a largo plazo, precisamente porque el aparato funcionará siempre al límite. Por eso esta guía trata el cálculo de potencia como punto de partida obligatorio, no como un paso opcional.
Paso 2: convierte esa potencia en un coste eléctrico mensual
Este paso es el que más se suele saltar. Dos personas pueden comprar exactamente el mismo aparato de 2,5 kW y tener facturas muy distintas simplemente porque una lo usa 3 horas al día en habitación con sombra y la otra 10 horas al día en una habitación muy soleada. La mini-calculadora te deja mover esas dos variables — horas al día y clase de eficiencia — de forma independiente a la potencia, para ver el impacto real en el coste mensual antes de decidir qué modelo comprar.
- Horas/día — cuántas horas al día esperas tener el aparato encendido, de media, en la temporada de más calor.
- Precio/kWh — tu propio precio de la electricidad, para que la estimación se ajuste a tu factura real y no a un precio genérico.
- Clase de eficiencia (EER) — desde «Aparato antiguo / básico (EER 2,6)» hasta «Muy eficiente (inverter, EER 5,0)»; a igualdad de potencia y horas de uso, un EER más alto reduce el coste estimado.
Paso 3: cuando el espacio es grande, piensa en unidades, no en una sola
Este paso solo aplica quien está climatizando un espacio comercial o un área abierta mucho mayor que una habitación doméstica; para un dormitorio o un salón normal, el resultado de la calculadora principal ya es suficiente. Pero en un espacio de 100-200 m² sin particiones, dimensionar «a ojo» un único aparato gigante suele ser menos práctico y menos eficiente que repartir la carga entre varias unidades de tamaño estándar — y esta mini-herramienta da una primera estimación de cuántas.
Escenario de ejemplo: salón de 30 m² con dos clases de eficiencia
Veamos un escenario puramente ilustrativo (no una medición real) para ver cómo encajan los tres pasos. Un salón de 30 m² en zona climática templada, sol medio y aislamiento medio arroja, en la calculadora principal, una necesidad cercana a los 3,5 kW. Con ese dato ya fijado, comparamos dos aparatos de la misma potencia en la mini-calculadora de coste de funcionamiento, usando 6 horas/día y un precio de ejemplo de 0,30 €/kWh:
| Clase de eficiencia | EER aproximado | Coste mensual estimado (ejemplo) |
|---|---|---|
| Aparato antiguo / básico | EER 2,6 | Más alto |
| Eficiencia estándar | EER 3,5 | Intermedio |
| Muy eficiente (inverter) | EER 5,0 | Más bajo |
Los valores concretos en euros dependen de tu propio precio por kWh y tus horas de uso reales, por lo que aquí se muestran solo como tendencia relativa entre clases de eficiencia, no como cifra cerrada. Lo importante es el orden de los pasos: primero los 3,5 kW con la calculadora principal, después la comparación de coste mensual entre clases de eficiencia con esa misma potencia ya fijada — y solo si el espacio fuera mucho más grande, el paso adicional de la calculadora de unidades.